La Casona Ocoeña es uno de los edificios más históricos de San José de Ocoa. Fue construida entre los años 1917 y 1918 por el reconocido comerciante Héctor Pimentel, considerado el hombre más rico de toda la región sur en esa época.
Esta edificación, de dos niveles y arquitectura española, fue la primera de su tipo en la comunidad y marcó el inicio del desarrollo de una clase burguesa hasta entonces inexistente en Ocoa.
En su momento, la casona funcionó como centro comercial, dedicada a la compra y venta de frutos de temporada y provisiones locales, mientras que el segundo nivel servía como residencia familiar. Héctor Pimentel también fue quien introdujo la energía eléctrica en San José de Ocoa, aportando significativamente al progreso de la comunidad.
Con el paso de los años, este emblemático edificio ha albergado importantes instituciones y comercios, como Radio Ocoa (1958), el Juzgado de Paz, la primera Gobernación Provincial (2000–2004) y la Mueblería Siglo XX, entre otros.
Hoy, La Casona Ocoeña funciona como restaurante, ofreciendo una experiencia gastronómica única donde los visitantes no solo disfrutan de comida criolla, sino también de un espacio cargado de historia, identidad y orgullo ocoeño.
